lunes, 2 de enero de 2017

Notas sobre #NatureForAll en la CEPA Fair de la COP13

La COP13 fue un espacio que representó una magnífica experiencia. Allí se compartieron opiniones, diálogos y nuevas interpretaciones junto a expertos de 196 países firmantes del Convenio de Diversidad Biológica.

Los miembros de la Comisión de Educación y Comunicación de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza trabajamos de manera comprometida y entusiasta. Nos esforzamos particularmente en facilitar el cumplimiento de la Meta 1 de Aichi: Para 2020, a más tardar, las personas tendrán conciencia del valor de la diversidad biológica y de los pasos que pueden dar para su conservación y utilización sostenible.

F
uimos invitados a la decimotercera reunión de la Conferencia de las Partes del Convenio de Diversidad Biológica, del 4 al 17 de diciembre de 2016 en Cancún, México y a los eventos paralelos en los que el Presidente de la CEC, Sean Southey y otros miembros participaron.

Siendo profesora y autora de materiales educativos participo en proyectos para construcción de capacidades y empoderamiento a través de la educación. Este trabajo permite promover el aprecio a la diversidad biológica. Sin embargo, al ver el panorama global, a tres años de que se venza el plazo para mejorar las condiciones de los bosques, los océanos, el agua dulce y de las especies silvestres, creo que se requieren acciones más contundentes.

El
portal IUCN reporta que actualmente somos 198 miembros de la CEC de Meso y Sur AméricaEl portal ofrece información de cada miembro, pero no permite consultas grupales rápidas. Buscando dialogar con algunos colegas respecto a los desafíos que enfrentamos en nuestras regiones, contacté a la comunidad de práctica que desde octubre de 2016 dinamiza Ana Julia Gómez, en la que nos hemos vinculado 71 miembros y formulé allí la siguiente pregunta:


Las respuestas de los miembros expresan necesidad urgente por fortalecer las redes de profesionales, respaldo económico para financiar proyectos, construcción de capacidades en los miembros de la CEC, apoyo de los gobiernos y reuniones que faciliten el diálogo y la construcción de nuevas estrategias.

Mediante este post quiero compartir mis percepciones del evento #Natureforall workshop, tal y como lo acordamos con los miembros de la Unión a quienes pedí sus opiniones para el análisis del encuentro.


El evento fue en inglés y liderado por el presidente de la CEC Sean Southey, el vicepresidente regional de la WCPA Mike Wong y el oficial de información del CBD David Ainsworth. El workshop #NatureForAll, hizo parte de la feria de CEPA, donde se desarrollaron varias iniciativas relacionadas con Comunicación, Educación y Conciencia Pública.

El taller tuvo 4 etapas. En la primera sección se hizo la presentación del movimento #NatureForAll, su historia, la importancia de la conexión inicial mediada por el asombro y el afecto hacia la naturaleza, de compartir mensajes positivos y cautivantes al respecto y el rol de las tecnologías de la comunicación en este propósito. Los participantes compartimos experiencias acerca de cómo nos conectamos con la naturaleza por primera vez. En la segunda parte se realizó una presentación acerca de los beneficios de incluir criterios de conservación de la biodiversidad en la planificación de las ciudades. El tercer momento permitió a los participantes, de diferentes países dialogar acerca de retos y perspectivas para lograr los objetivos comunes. Finalmente, se tuvo un momento de interacción espontánea. Durante todo el workshop hubo oportunidades de intervenir a través de preguntas y opiniones.

Las intervenciones de participantes, las respuestas de los facilitadores y el análisis de los aportes de los miembros de la CEC consultados previamente al evento, permiten presentar las siguientes conclusiones:

- La conservación de la biodiversidad no genera dinero inmediato pero requiere inversión y capacidad técnica. El tema de conservación no es prioritario para los gobiernos locales (de zonas lejanas del gobierno central), en donde se carece de recursos económicos, capacidad para la formulación, ejecución y seguimiento de proyectos, e idoneidad para tramitar los recursos ante quienes pueden apoyar estos emprendimientos.

-Se desestima el valor de la biodiversidad y su correlación con el cambio climático, pues los impactos negativos ocurren a un ritmo más acelerado que la actualización en los contenidos educativos, que se supone deberían impartirse.

-La educación ambiental se considera un tema que no requiere de grandes reflexiones ni procesos de investigación, pues existe el imaginario que basta con acciones en manejo de residuos, huertas escolares y elaboración de manualidades con desechos.

-Las poblaciones rurales, que conviven en íntima relación con la naturaleza, necesitan alimentarse y los argumentos de conservación de especies, que invitan a enamorarse de la naturaleza, pierden su significado ante las necesidades básicas que les obligan a cazar especies silvestres o talar árboles nativos. Los argumentos de educación ambiental y el enfoque de amor por la naturaleza que se promueve desde la CEC, no alcanza el impacto que se requiere en estas comunidades.

-Los grandes productores no están suficientemente familiarizados con prácticas que permitan la conservación, pues han adaptado esquemas desarrollados para otros espacios geográficos y en los países de la región se carece de los controles y autoridades efectivas suficientes que regulen sus actividades.

-A pesar de los avances en comunicaciones y democratización de los conocimientos, la violencia en los medios, tácitamente se promueve como una vía para conseguir éxito en diversas finalidades.

-La conservación de la biodiversidad en los lineamientos curriculares es un tema que se aborda con poca profundidad en todos los niveles de educación escolar y en las universidades, es un tema que solo concierne a los profesionales directamente relacionados con saberes biológicos. Se cree que la educación ambiental en las escuelas es responsabilidad exclusiva de los profesores de Biología.

-La educación se centra en adiestrar estudiantes para contestar preguntas bajo las presiones de las pruebas de estado y los análisis internacionales de calidad en la educación, que califican y miden otros saberes.

-A pesar de la riqueza en biodiversidad de los países de la región, la investigación carece de estímulos suficientes, algunas veces por recursos, pero también porque las condiciones laborales de los educadores son obstáculo para la investigación fuera del aula. En las instituciones privadas y algunas públicas, ya sean universidades, escuelas o instituciones que contratan educadores por horas de cátedra, estas vinculaciones son de corta duración y sin garantías laborales.

-Los conocimientos sobre conservación son cada vez más distantes de la población, que migra del sector rural a las ciudades, debido a carencias en educación, salud y comunicaciones y otros tipos de violencia e inequidad.

-Aunque las entidades tomadoras de decisiones y los profesionales encargados de la planificación de nuevas ciudades y escenarios urbanos conocen la importancia de mantener conexión con la naturaleza, respetar corredores biológicos y favorecer el bienestar y la salud humana con zonas verdes; en zonas de pobreza, las migraciones hacen que las ciudades crezcan sin planificación y sin la capacidad de carga para soportar el número de habitantes.

-La cultura popular latinoamericana otorga poderes mágicos a amuletos, talismanes rezos y milagros que no requieren de esfuerzos y acciones reales y tangibles, para lograr cambios.

Hay tres temas, frente a los cuales quiero enfatizar y expresar mi opinión personal para concluir este post:

-Los contenidos educativos sobre biodiversidad aún no corresponden con las especies locales. En América latina siguen creándose textos con elefantes, leones y jirafas que invisibilizan la diversidad propia y el conocimiento de áreas protegidas y su importancia es exclusivo de expertos. Algunos materiales educativos de calidad que se producen por personas y entidades idóneas no son divulgados en las zonas donde se encuentran las especies a proteger.

-Debe revisarse el enfoque de la campaña #NatureForAll para América Latina, pues su inspiración es la conexión y el amor por la naturaleza. La palabra amor en idioma español tiene un significado muy fuerte y el término enamorarse tiene una carga que no corresponde con lo que se espera que sea la protección de la naturaleza. En inglés, la palabra love, tiene múltiples significados: amor, afecto, aprecio, estima, consideración, cariño, empatía, etc. En español, el amor se asocia a su significado romántico, que implica muchas veces connotaciones negativas ligadas a la posesión. Las letras de las canciones populares latinoamericanas que hablan de amor tienen mensajes violentos asociados; las novelas y producciones audiovisuales también muestran dramas de amor en los cuales las personas cometen actos atroces que se consideran normales. Los latinoamericanos son capaces de matar a otros o suicidarse por amor. Esto se puede verificar revisando las cifras de violencia doméstica y feminicidios. Por otra parte, por "amor" a dios también se cometen actos ilógicos en contra de la naturaleza, tal y como lo observé en un mercado popular del centro de Cancún, en donde, paralelamente a la Conferencia de las Partes del Convenio sobre Diversidad Biológica, se vendían musgos, líquenes y otras plantas arrancadas de su hábitat para la representación de escenas navideñas de adoración (ver aquí). 

-Otro tema que no favorece a la biodiversidad, es que los gobiernos de tendencias extremas que están ejerciéndose en algunos países de la región promueven discriminación al buscar uniformar a los seres humanos en credos, conductas sexuales y códigos de comportamiento, modelos de familia tradicionales y prácticas productivas que desconocen los efectos negativos al ambiente. El término biodiversidad, lleva implícito en su definición, además de la variabilidad entre ecosistemas, especies, genes, el respeto a las culturas y expresiones humanas en todas sus dimensiones.

Reconociendo que se desarrollan buenas iniciativas, con talento humano y compromiso real de muchas personas e instituciones que aportan a la construcción de capacidades para el conocimiento y la gestión.que fomenta la conciencia del valor de la diversidad biológica y de los pasos que las personas pueden dar para su conservación y utilización sostenible; los desafíos que enfrentamos son enormes y el plazo es corto para la urgencia que se tiene.

El presidente de la CEC, escuchó atentamente las inquietudes de los miembros y manifestó su total compromiso para facilitar los encuentros, la construcción de capacidades, el fortalecimiento de redes y los apoyos diversos que se requieren en Latinoamérica.